De como la Emperatriz del Brasil amenazó con asesinar a Sofía y se preparaba para azotar al Sarnoso y al Moro Bey, luego de enterarse de la Aventura de las Compasivas, que se relata en el Capítulo MCVLIII de las Aventuras de Don Manuel El Sarnoso y los Ingeniosos Hidalgos del 68

 

 

(antes de llerr las esperadas ofensas, yá terminara lo que ahora le envío!!)

Señor Manuel, El ....

Verdad que a uno a veces pasan cosas muy raras, relacionadas quizás más a sus sueños que a la vida!

En sus ejercícios diários de hoy, una emperatriz conocida por sus destempleros se puso a hacer por primera vez ciertos entrenamientos con los brazos, con una brutal fuerza de llamar la atención de todos cuantos la vían, más su instructor! Lo raro entretanto és menos la fuerza bruta, que la tiene en exceso, antes el hecho de que los ejercícios son aquellos del boxeo, hechos con los brazos muy tiesos, manos cerradisimas, un brazo estirandose hacia frente mientras el otro se mantiene doblado, a la altura del corazón, y así alternadamente. Los hacía ella con una determinación tal que pareciera estar preparandose para una batalla de vida o muerte!

Ni decir cuánta admiración há provocado tal inédita movimentación imperial en el ambiente espartano de la academia! Esta, como todo en los poderios imperiales, és bellisima, hecha por los mismos artisanos del Allambra, y localizase al sur del Jardin de los Jasmines, del cual se puede escuchar el choreo del água de sus ocho fuentes, mientras hace uno sus ejercícios. Pero en ese momento, tal choreo critalino en nada acalmava a la imperial dama!

Más raro todavia és la algaravia que hablava ella. Murmullava y murmullava unas cosas incompreensibles, no se sabe en que lengua, árabe antiguo o sánscrito quizás, pero también pudiera ser algo del ritual vodu, pués que, por veces, en sus movimientos, pareciera cravar agullas en algo o alguien. En estes momentos se percebia con clareza el cuan terrible y avasaladora era su furia! Una fuerza de la naturaleza, como esas que mueven las placas tectonicas, en Japón, Argelia o Chile.

La directora de la academia, una chilena muy rara, un poco incomodada con todo esto - hasta porque, como dedicada esclava de aquella dama no le parecia bien que se expusiera su señora tan abiertamiente a las gentes que andan por las academias por exclusiva generosidad de ella - bajó a la calle, a ver si álguien la ayudava a decifrar la cosa, o a parar el transe infernal, que se prolongava para muy allá del acostumbrado!

Y no és que de hecho há encontrado alguién? No se sabe como, sentado en el ultimo degrau de la escalerita, casi al nivel de la acera, se encontrava un hombre morocho, guatón, al que parece un tanto sucio, que escrebia como un demente sobre unas hojitas sueltas - estas también medio inmundas! También murmullava algunas cosas, por eso mismo la señora directora se atrevió a rogarle de ser tan gentil de acompañarla a decifrar qué diablos estava a decir la E. aquella que hacia ejercícios de boxeo!

Verdad que a él no le gustó tanto el ruego, tan metido estava en escribir lo que decia seren nuevisimas historias de un asinverguenzado y back stabber señor, avanzadisimo en la edad (aúnque a veces se pone la cara de niñito jugón, principalmente frente a doncellas que más parecen sus hijas), además de feo, puro huesos, pelado y de barbas blancoamarilladas. No se sabe por qué, aquél asqueroso y negro hombre parece tener una incontrolable y ciega atracción por escribir sobre el tal! Como si su deber fuera, asi cree él, pero en realidad más parece una enfermidad sicofisioneurocriptopatológica de la cual mejor nada hablar, por mientras.

Muy a contragusto y también murmullando incompreensibles palavras, el negro guatón subió hasta donde se encontrava la E., que seguía movimentadose como una furia de la naturaleza! Y entonce... Diós! Ver para creer!!!! A partir de allí, lo que se há pasado más pareciera parte de una de aquellas peliculas que uno veía en la infancia, que se davan en series en los cines, en general a los sabados en la tarde! Así como La Reina de Sabáh, o Shiva, la Princesa de India!

Primero, se quedó claro, a todos los presentes, que Emperatriz y guatón jamás se habian encontrado antes, pero uno bien sabía del otro y inmediatamente se reconocieron. Segundo, el inmundo se jugó de jodillas en el suelo, haciendo gestos sutis de que pudiera besar los piés de la E. aunque no lo há hecho, hasta porque estes estaban ocupados en rápidos movimentos de boxeo, cómo iba a besarlos!

Y tercero, lo más increíble, innesperado, insólito - el negro se puso a llorar! Justo él, que se mostrava tan fuerte, señor de sí, preocupado tán solo consigo mismo, con su ombligo y sus escritos, llorava como niño, deciendo (literalmente) ".... Perdón, Perdón, Perdón! Señora, suplico, diga a la Escribana que me perdone!. Qué de vivir sin ella? Ni respirar puedo. Por favor que vuelva!"

No se vá a creer Ud, Sr. Manuel, el silencio sepulcral que se impuso al ambiente espartano de la academia, todos los ojos cravados en la E.! Y entonces, há hablado el trono.

Repito aqui frase por frase, quizás al leerlas, pueda Ud compreender mejor que yo sus sentidos más profundos.

Frase 1. Sophia jamás volverá! Ud la há ofendido de muerte! Se há transformado en estrella, luego de morrirse.
Frase 2. ? A quién, a qué tonto, se le ocurrirá engañar el que hace el seguiente raciocínio:
- a mi me gusta escribir cuentos de caballerias para tener de qué reirme en el futuro
- para escribirlos necesito de contenidos,
- tan solo por eso y nada más debo vivir una aventuras

Frase 3. Con sólo un golpe nokautearé a los dos! Que nos se haga de imbecil el uno, por qué a él también mostraré mi fuerza!

Terminadas las sentencias del trono, la misma E. há volvido a sus ejercicos de boxe, como que desprezando totalmente al negro guatón, y luego, cómo se nada hubiera pasado, há determinado al instructor que estimara si los muslos de sus brazos parecían ahora más firmes y fuertes, que así los querría ella. El negro, aquel, há salido cabizbajo, abatidisimo, de la academia.

Adiós, Sr. Dom Manuel. Qué le vaya bien, en la interpretación de estas complejas historias, muy probablemente sueños de los que nos se conforman en nada tan solo con exensiones más grandes de ciertos pliegos.

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