Señora Doña Carmen La Gitana,
Ciudad de las Ginebras


Con temor al cielo me inclino a sus pies y por encargo del desgraciado que estas líneas inspira, hago llegar a su Señoría por primera y única vez una nota, de la cual no soy sino modesto escribiente y jamás responsable o participante ni testigo tampoco, porque la mayor parte las he inventado.


Atte
Bey


Capítulo LCXXIV (corto y raro), de las Aventuras de los Ingeniosos Hidalgos del 68
Donde se relata (a medias y de corrido) de Como El Sarnoso Participó en el Torneo del de Brenner y el de Anderson, en la ciudad de Los Angeles


Que no se puede imaginar el compasivo lector al destartalado Don Manuel El Sarnoso farfullando en un idioma extraño y que peor pronunciaba las pocas veces que le achuntaba a las palabras con el resultado que no le entendió nadie nada su delirante discurso a un Torneo en que además de los afamadísimos en el mundo entero Caballero de Brenner (debe ser pariente del loco ese Brennand que llena de fálicas estatuas todo Pernambuco) y el Caballero de Anderson que como todo el mundo sabe no hay nadie más famoso que ellos en todo el universo como no sea el mismísimo mago Merlín de Hobsbawm y en un desvarío y para su propia diversión con los desatinos del sujeto les había dado a los con justicia Afamados de traerse al de la Sarna a la Universidad de Los Angeles a ver como acá desatinaba que alguna vez habían leído ellos el famoso discurso del Sarnoso en Honor a Los Jacobinos que para hacerlo en su mayor parte se había inspirado el de la Sarna y le había copiado todito al Afamado de Anderson de sus muchos libros de caballería por él escritos que son de los mejores que hay como se sabe pero eran tan gentiles y generosos estos dos que medio en broma medio en serio se lo alababan el discurso aquel al de la Sarna que como todos saben al pobre bruto en su demencia se le ocurriera una vez y nunca más se le ocurriese idea otra ni ninguna en su vida entera porqué se había derrumbado el Sacro Imperio Romano del Oriente que de eso hablaba el discurso aquel y éstos otros los Afamados haciéndole caso al sabio caballero y mejor que casi todos Don Robin de Blackburn que se la escuchó primero la idea al de la Sarna y le gustó porque en su delirio y desatino en una de esas le había achuntado con la idea esa la causa verdadera de la caída de este imperio que a todos los tenía de cabeza que no entendían ni como ni porqué y se lo habían hasta publicado al Sarnoso su discurso ese en unos pliegos que escriben todos estos Afamados con la mano izquierda y por el mundo los reparten y son bien reputados los pliegos aunque pocos son los que los leen como todas las novelas de caballería por estos días de Imperios Malvados que el único bueno que va quedando es el del Brasil e Inquisiciones que no las lee casi nadie esas novelas pero que ya se vienen otros tiempos mejores o de combates más abiertos cuando de nuevo de leer lo bueno no podrá esquivarse ningún joven que se críe en el mundo y que no quiera pasar por tonto y que las doncellas ni lo miren por despistado como era antes que todo el mundo sabe que todos los libros y hasta las mismísimas Aventuras de Don Quijote de la Mancha han sido escritos y son leídos por bobos para que los consideren mejor a los autores y lectores las bellas que de los libros poco leen más que las solapas y para tener tema ellas que hablar con ellos como hace La Gitana, o la Emperatriz del Brasil o la Reina de América y otras pocas que los leen enteros y hasta los entienden y los escriben ellas mismas y hasta en el Japón y todos saben que de lo bueno lo mejor son las novelas de caballería. Había también en el torneo una serie de caballeros muy antiguos todos de más de 300 años pero nunca tantos como El Sarnoso y además tres nóveles caballeros uno de ellos de acá que es de los buenos y se apoda Tom como casi todos en este Imperio del Mal que está por adentro lleno de gente de Bien y valientes como ninguno para combatir al Mal por sus entrañas que todo el mundo sabe que es lo único que le hace al Malvado Imperio daño en serio como no sean a la larga los Chinos, otro de Puerto Rico que viene a ser casi lo mismo que Cuba por lo menos como habla el hombre pero que es medio como parte del Imperio y otro nada menos que del Brasil y bien habilosos los tres fíjese Ud. gentil lectora amable lector y bien sabios y discretos como ninguno que eran a pesar de sus cortos años. Pero lo peor de todo empieza ahora porque había además dos doncellas bellísimas y habilosas y una de ellas bien habladora y apasionada y bien bonita y verde que tenía bien turulatos a los Afamados de Brenner y de Anderson que no cabían en sí de maravillados con ella y El Sarnoso que no se tiene en pie más de diez respiros seguidos sin caer prendado de alguna bella que también le echaba el ojo a la habladora claro que a poco aclaró al Sarnoso la que viene más abajo que la bella discurseadora y aleteadoraza que era mientras hablaba y terrible de bonita especialmente sus manos pero aclaró la otra que era casada con uno de los nóveles caballeros de arriba y ahí mismito quedó el Sarnoso como que mirando para otro lado bien respetuoso de la que creía doncella pero era dueña y con todo y marido y no tendrá Dios El Sarnoso ni Ley en estas materias pero si guarda ciertas reglas mínimas de comportamiento y es bien feo eso de andar como el baboso del Rey Fernando Henrique I del Brasil detrás de las doncellas cuando tienen marido como ellas joven que eso no se hace que todo el mundo lo sabe aunque la regla desaparece si el tipo es viejo solo que por supuesto que era asimismo la linda esa Brasileña y venía de la ciudad más bella del mundo que todos saben que es Río de Janeiro. Pero el pobre tonto de El Sarnoso casi no la veía a la habladora por mirar a la que tenía al lado que era un Pecado Mortal circulante que tan bonita era que podía mandar al infierno al Sacro Colegio Cardenalicio completo si por Roma pasara la bella y con el Papa y todo y se hacía el tonto El Sarnoso haciendo como que escuchaba los delirios de otra Brasilera más que había la de Rocha apodada que declamaba toda una serie de insensateces a pie firme a ratos pero bailoteando los más y gritadito todo el rato y es bien buena persona y divertida porque es Brasileña de Minas claro que lleva como veinte años dos maridos y un hijo en Nueva Jersey que resulta además ser una zona de blue collar patrioteros entre ellos el marido dos de esa y que ya ni hablar la deja en su propia casa contra las felonías invasoras de estos salvajes contra los primos de Catalina La Molestosa en la tierra santa de Bagdad que sacrilegio mayor no cometiese nunca imperio alguno y que por eso lo está mandando esta Brasileña divertida a freir monos a otra parte al gringo patriotero pero que no deja de ser bien terrible el cuento medio freak como dicen por acá que por un asunto de invasiones se peleen marido y mujer de esta manera y harto dice el incidente de lo complicado que resulta el combate para los que luchan contra el Imperio desde adentro de sus tripas y le cayó simpática la Brasileña medio gringa y bien loca y divertida al Sarnoso no por lo que decía que estaba bien aunque medio cargadita en contra del buen Rey Lula El Hermitaño que por ahí no le fue gustando tanto el asunto al Sarnoso y también la otra la habladora pero a la que se le perdonaba todo por ser tan joven y tan linda y aleteadora que déle con que Lula y Fernando Enrique I eran más o menos lo mismo imagínese Ud. amable lector enterada lectora cuando todo el mundo sabe que no es así y bueno ahí discurrían discutiendo las dos bien peleadas y El Sarnoso divertido con ellas a más no poder pero siempre preocupado más de la otra doncella la de los Pecados Mortales que nada más le importaba mucho al de la Sarna. Y que terminando la divertida y medio gritona sus alocuciones le vino tocando a El Sarnoso que se tuvo por cierto que nadie le había entendido nada y que si le habían entendido le aburría a todos bastante y ahí fue después que le vinieron a aclarar que todo lo pronunciaba de otra manera y el que lo hizo fue uno de los de 300 años que nunca se vio más gentileza en caballero alguno del Norte o del Sur quizás sólo en el Imperio de Bizancio alguna vez hace diez siglos que tan delicado fuera el caballero ese en decirle al Sarnoso que por un asunto de pronunciaciones hablaba lo que en el idioma del otro venían a ser puras tonteras que ya las eran en el propio y sin vuelta. Pero que no bien termina la cosa y salen al frente a tomar un café que es bien malo en estas tierras a no ser donde se lo encuentra bueno que de todo hay malo mucho pero también bueno y casi siempre mejor que en las tierras de nación de todas las cosas en este Imperio que de todos lados aquí han llegado gentes con sus menjunjes cosas y costumbres de las buenas y de las malas que algunas las preparan bien y las venden caro, cuando se viene viniendo el Sueño Letal derechito donde El Sarnoso y lo saca para afuera y el hombre ni se acuerda que dijo la bella porque podía estar sordo que nada escuchaba sino mirarla que tan bonita era y unos ojos que ya había visto en alguna parte el de la Sarna y todo lo demás igualito y ahí vino a caer en cuenta el Desdichado que no podía venir esa Maldición sino del Líbano que no hay otra tierra en el mundo que pueda tener hijas como ésa que deberían estar todas presas y detenidas bien engrilladas de por vida que no se las debería dejar caminar por las calles como no fueran las de su propia tierra que como son allí todas iguales no importa ni tanto porque de frentón se marea hasta el más pintado allí tan por completo que ya no importa nada que era igualita en todo pero más joven todavía que Catalina La Molestosa antes hija política del mismísimo Sarnoso e hija de verdad del Moro Sadá a quién cierta noche la Emperatriz del Brasil le dijo toda coqueta ¡Ay mi Señor, si nos conocemos desde hace siglos! a ese turco que es un bandido y el camino al infierno ya lo tiene todo recorrido que de todos ellos se habla desde el Capítulo CXVIII de estos pliegos y en casi todos los demás. Y que después del café las preguntas y vamos respondiendo y dircurseando El Sarnoso y exponiendo sus demencias y delirios de todo tipo que entremedio hablaba también la del patriotero y casi no había nadie pero sí los de Brenner y de Anderson que bien discutían entre ellos y con el de la Sarna y la habladora y la del Camino del Infierno que miraba y El Sarnoso que nada más le importaba y los jóvenes caballeros y uno que otro de los veteranos como El Sarnoso. Pero no me diga Ud. amable lector o lectora que viene después La de los Ojos y todo lo demás y que presa debería estar y engrillada y al ladito del Sarnoso toda la noche pegada la muy bribona divertida con las penurias del pobre tonto que movía la cabeza y miraba para todos lados pidiendo perdón y ayuda al cielo mientras iba por ese camino derechito del infierno y que fueron todos los de la partida e invitados por el de Brenner y pagando el Caballero Tom que era su escudero y el otro gastaba y este pagaba y plata tenía poca porque se la recortaban del Imperio y no le hacía mucha gracia que muchas veces terminara lavando platos a comer unos banquetes de Tailandia que en esta ciudad hay de todo como se ha dicho y que ahí en medio de los menjunjes que eran bien buenos como los chinos pero que al lado de La del Fuego Eterno parecían todos mejores estaba el Sarnoso como unas pascuas bien contento con todos sus nuevos amigos pero completamente distraído y embobado como el idiota completo que era. Y que de todos había uno medio pesado que sabía según él mucho del Reino de Chile y que no tenía idea de nada pero igual era medio cachetón el diablo y salió trasquilado porque terminó llevando de regreso al Sarnoso y a la de Nueva Jersey y al ladito del Sarnoso La Maldita sabiendo todo el rato como tenía al bruto y bien risueña y divertida ella con la diablura que estaba haciendo. Y ahí viene lo peor estimada lectora o lector que La Maldad provenía del mismísimo Campilot de San Pablo del Imperio del Brasil de la Emperatriz y todo el resto y además del Líbano y por si faltara más también de Italia que reputadas por bellísimas son las mujeres de Roma y buena figura tienen los allí nacidos varones que mucho de Escipión El Africano tienen los italianos y poco de los que vienen de las Cuevas de Neandertal que si abundan estos últimos por el resto del continente de las Europas en cambio y sobre todo más al norte que para darse cuenta basta mirarlos aunque lo niegan con sesudos estudios y al de Neandertal tratan de darlo por muerto y extinguido cuando a simple vista cualquiera observa que andan por ahí a pleno día dando vueltas todos lados y por la calle los de él paridos, y todo esto junto revuelto y al mismo tiempo en la bella y con Ojos Verdes y que me dice Ud. atenta lectora y sufriente lector como puede ser tanta maldad reunida no hay derecho y conocía ella y se reía a la Emperatriz y a Don Pedro el de Tejas y al Toro Marfil y a Don Baltar El Discreto y a todos los que se muestran en el Capítulo CXC de estos pliegos y más todavía y que terrible que no hay remedio ni castigo suficiente ni perdón de Dios. Y que se fue La de los Ojos Verdes con el pesado y quedó El Sarnoso triste como fin de fiesta que era y más triste todavía todo atragantado por La de las Penas Eternas que eso hace muy mal para el páncreas y llega a doler el corazón y llegó a llorar a este pobre moro sus desventuras y a recordar a su Señora que nada más lo conforma y buenas noches porque lo otro para pasar la pena podría ser el sueño o el opio que mañana será otro día y que ya no quiere quedarse acá el pobre bruto y que tendrá que deambular como un tonto hasta el sábado por los prados de esta la Universidad de Los Angeles que los tiene mucho más verdes y grandes que la mismísima de Universidad de Salamanca que prados verdes no tiene ninguno que son todos de puras piedras lajas pero ahí irá viendo lo que hace si dedicarse a tomar vino que bien le vendría pero es muy caro o a conversar con sus amigos que es lo que va a hacer un poco que mañana almuerza con el de Brenner y ahí se irá viendo y trabajar un poco para el Chino que falta que le hace o comprarle unos ingenios que le han encargado Don Eugenio y Don Santiago de la Sarna pero que la tristeza ya no se la quita nadie que ahora se ha apodado Don Manuel El Desdichado porque el baboso por todos lados andará viendo si ve a La del Azufre y si la llega a ver que no creo le arranca porque que haría Ud. amable lector si no cabe otra cosa que hacer que esa y arrancar a perderse y no se hable más del asunto.

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